
Cómo mantener tu Mac siempre rápido
¿Tu Mac va más lento que el primer día? No es necesariamente cosa de la edad del equipo: en la mayoría de los casos es una combinación de hábitos que se pueden corregir en una tarde.
Las cinco causas más habituales que vemos en Soporte Granada son: el disco casi lleno (macOS necesita espacio libre para gestionar memoria virtual y caché), demasiadas apps abriéndose automáticamente al iniciar sesión, extensiones del Finder o utilidades de terceros corriendo en segundo plano, una versión de macOS desactualizada con parches de rendimiento pendientes, y navegadores con decenas de pestañas y extensiones acumuladas.
Antes de gastar dinero en una ampliación de RAM o un disco nuevo, revisa el Monitor de Actividad (Aplicaciones > Utilidades > Monitor de Actividad): te dice exactamente qué proceso está consumiendo CPU o memoria en este momento, y muchas veces el culpable es una sola app mal cerrada.
Mantener macOS actualizado también importa más de lo que parece: Apple publica mejoras de rendimiento y corrección de fugas de memoria en sus actualizaciones de software, no solo parches de seguridad. Antes de actualizar, comprueba siempre la compatibilidad de tus apps clave y haz una copia de seguridad completa.
Otro hábito que marca la diferencia: revisa qué apps se abren solas al encender el Mac, en Ajustes del Sistema > General > Elementos de inicio. Es habitual encontrar ahí utilidades que instalaste hace años y ya no recuerdas para qué sirven.
Si después de limpiar espacio, revisar elementos de inicio y actualizar el sistema tu Mac sigue yendo lento, puede ser un problema de hardware (disco mecánico antiguo, batería degradada) o de software más profundo. En ese caso, una sesión de diagnóstico identifica la causa exacta antes de gastar en piezas que no son el problema.
¿Necesitas ayuda con esto? Cuéntanos qué pasa y te decimos cómo lo resolvemos.
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